Juan Guerrero: “El sector de la alimentación tiene una demanda constante y muy estable, permitiendo planificar inversiones tecnológicas y automatizar procesos”

 

En nuestro Tech Insight de este mes hablamos sobre la evolución de la automatización y la robótica en el sector de la alimentación con Juan Guerrero, gerente de la delegación de Ingemotions en Valencia y responsable de la marca de especialización Moxaico:

 

-¿Está viviendo el sector alimentación un boom a la hora de automatizarse e instalar robots en sus procesos?
Sin duda, estamos ante un momento clave. Aunque tradicionalmente asociamos la robótica industrial a sectores como el del automóvil, la alimentación ha pegado un acelerón tremendo, y se ha convertido en uno de los grandes protagonistas de la automatización en nuestro país.
Es más, desde la Federación Internacional de Robótica (IFR) han compartido recientemente datos del sector que reflejan que este nicho fue el que más creció en automatización en España, un 16,7% en un solo año, incorporando más de 700 robots.
Esto le ha permitido superar al sector del metal y asentarse como el segundo mayor cliente de la robótica industrial a nivel estatal, abarcando casi el 17% de todas las instalaciones.
Como vemos ya no es una moda pasajera, sino una transformación profunda y estable que no para de ganar terreno.
 
-¿Qué factores son los que originan este boom?
En primer lugar, hay un factor económico y estructural muy claro: a diferencia de sectores más cíclicos —como la propia automoción, que depende mucho de las grandes fluctuaciones de consumo—, la alimentación tiene una demanda constante y muy estable. Las fábricas de comida y bebida no pueden parar, y esa solidez económica permite planificar inversiones tecnológicas a medio y largo plazo con mayor seguridad, y automatizar procesos con previsión.
Además, entran en juego cuestiones como la ergonomía y la seguridad laboral. Hay tareas dentro de una planta de procesado que son físicamente muy duras, repetitivas o monótonas para las personas.
Y ahí es cuando entra la automatización, protegiendo la salud de los trabajadores y, al mismo tiempo, respondiendo a la necesidad de las empresas de ser más eficientes, flexibles y competitivas en un mercado cada vez más exigente.
 
-¿En el escenario actual en que hay falta de personal, incluido el no cualificado, influye también?
Totalmente, pero esto está ocurriendo en todos los sectores, no solo en el de la alimentación. Las empresas manufactureras y en general, tanto las grandes como las pymes, están invirtiendo fuertemente en automatización por esta falta de personal. Además, este problema se intensifica en los puestos con trabajos repetitivos, tediosos y monótonos que hablaba antes, porque nadie quiere cubrirlos, y son en los que un robot aporta todo su potencial y donde, por lo tanto, es prioritario automatizar.

 

-¿Qué tipo de soluciones de automatización y robótica se aplican a los procesos del sector alimentario?
La automatización en la alimentación ya no se concentra únicamente en el corazón de la fabricación, sino que se extiende a lo largo de toda la cadena de producción gracias a tecnologías cada vez más maduras y accesibles.
Por un lado, donde más se nota este avance es en el final de línea. Las aplicaciones de packaging (envasado), picking y paletizado —es decir, encajado, conformado de cajas, colocación de productos e inspección de calidad— han crecido con fuerza. Son operaciones especialmente pesadas y repetitivas, perfectas para que los robots asuman el esfuerzo físico aportando velocidad y precisión.
Y también se busca una mayor estandarización y flexibilidad. Las empresas ya no quieren instalaciones hechas desde cero y extremadamente rígidas; demandan soluciones compactas, fáciles de integrar en espacios reducidos y sencillas de reprogramar si cambia el formato del envase.
A esto se le suma la intralogística inteligente, mediante el uso de robots móviles autónomos que conectan de forma fluida las diferentes fases del proceso, transportando palés y materiales de un punto a otro de la planta sin necesidad de intervención manual constante.

Compartir: